¿Pueden las cooperativas impulsar la igualdad real? Experiencias de mujeres cooperativistas

María del Mar García Torres, presidenta de la cooperativa almeriense Vidamar, y Juani Utrera, presidenta de la cooperativa gaditana Ambulancias Barbate, nos hablan en este post de las acciones que están desarrollando en materia de igualdad

07.11.2021 Categoría: Blog, Portada


Desde FAECTA siempre destacamos el papel que juegan las cooperativas para impulsar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. En esta ocasión hemos querido abordar este aspecto desde el punto de vista de mujeres cooperativistas que a día de hoy están al frente de sus cooperativas, darles voz para conocer sus experiencias, su visión del cooperativismo y las medidas que han llevado y llevan a cabo sus cooperativas para alcanzar una igualdad real.

Un trabajo que nunca cesa, que debe estar siempre en constante revisión por parte de nuestras cooperativas para asegurarnos de que no existe discriminación de género, que todas las personas socias tiene voz y voto y la oportunidad de llegar a puestos de liderazgo.

Hoy, en este post, recogemos los testimonios de María del Mar García Torres, presidenta de la cooperativa almeriense Vidamar, y de Juani Utrera, presidenta de la cooperativa gaditana Ambulancias Barbate.

 

Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, ¿creéis que el cooperativismo puede ayudar a alcanzar este objetivo?

Juani: Sin duda. Estoy totalmente convencida de que el cooperativismo es una fórmula que favorece la igualdad real y el empoderamiento de las mujeres. Desde mi largo recorrido como cooperativista, puedo afirmar que este modelo económico es idóneo para contribuir de forma considerable a alcanzar una sociedad más justa e igualitaria.

Este valor cooperativo, no sólo constituye una mera declaración formal, sino que tiene una efectiva aplicación práctica en el funcionamiento y dinámica de las cooperativas, como evidencian los principios de libre acceso a la condición de persona socia y de gestión democrática.

María del Mar: Desde sus inicios, la cooperativa, como modelo, ha defendido los derechos de las mujeres y les han servido de plataforma para desarrollar su potencial. La libertad de adhesión, uno de los siete principios cooperativos, hace que la promoción de la igualdad de género sea una característica clave de las cooperativas, teniendo el mismo derecho una mujer que un hombre de formar parte de la cooperativa en igualdad de condiciones.

Además, cuestiones como la introducción del salario mínimo y la igualdad salarial se resuelven en el modelo cooperativo con el fundamento de que la retribución de las personas socias irá en función de la actividad cooperativizada, sin ninguna otra índole discriminatoria.

Bajo todas esas premisas, en la actualidad, las cooperativas siguen contribuyendo a lograr el empoderamiento económico y social de las mujeres. Estamos, sin duda, más comprometidas con alcanzar la paridad de género en nuestros consejos de administración.

 

¿Vuestra cooperativa ha implementado un plan de igualdad? ¿Qué medidas habéis puesto en práctica para tratar de alcanzar una igualdad real?

Juani: Sí, en Ambulancias Barbate implantamos un Plan de Igualdad hace ya varios años, y ahora nos encontramos en un proceso de revisión y actualización del mismo. Asimismo, este mismo verano hemos aprobado y puesto en marcha un protocolo para la prevención y actuación en casos de acoso laboral, encontrándose previstas situaciones como el acoso sexual y el acoso por razón de sexo. Ésta y otras medidas resultan fundamentales en sectores económicos como el del transporte sanitario en el que, aún en la actualidad, las personas empleadas son mayoritariamente, hombres.

María del Mar: En nuestra cooperativa sociosanitaria, Vidamar, hemos llevado a cabo acciones concretas, por ejemplo, en empleo, fomentando la selección no discriminatoria e incorporando hombres en áreas donde están menos representados ya que nuestro sector está muy feminizado. Tratamos de promover acciones formativas que faciliten por igual el desarrollo de habilidades y competencias tanto para hombres como para mujeres, para que puedan promocionar y desarrollarse dentro de la cooperativa. Y buscamos promover una cultura empresarial que fomente la conciliación de la vida familiar, personal y laboral.

También hemos diseñado e implementado un protocolo para prevenir el acoso sexual y por razón de sexo en el trabajo. Es un trabajo de continua evolución, que debemos revisar constantemente para que nuestra cooperativa sea un espacio de igualdad real.

 

¿Creéis que las cooperativas son empresas que favorecen la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres? ¿Por qué?

Juani: Es evidente que el modelo cooperativo favorece la igualdad de oportunidades. Como he respondido antes, el principio de libre acceso a las cooperativas facilita que cualquier persona puede decidirse a formar parte de un proyecto cooperativo, bien iniciándolo desde su creación o bien uniéndose a uno ya existente. Si a ello unimos el hecho de que el órgano esencial de las cooperativas, su Asamblea General, toma las decisiones de forma democrática, llegamos al resultado de que cualquier socia de una cooperativa puede acceder a los puestos de máxima responsabilidad, posibilidad que en el resto de empresas no se da.

María del Mar: La democracia en el trabajo lleva implícita la idea de la igualdad, implica reparto de poder y que todas las personas socias tengan los mismos derechos y obligaciones.

Hay 3 aspectos claves para la igualdad real en las cooperativas:

  • Creación de empleo: las cooperativas han sido consideradas como un instrumento idóneo para la creación de nuevas empresas, así como una vía para sacar de la economía sumergida a sectores que en muchas ocasiones están copados por mujeres.
  • Condiciones de trabajo: las cooperativas ayudan a mejorar las condiciones de trabajo de las personas socias. De esta manera, las mujeres tienen posibilidad de aumentar el control sobre su trabajo y favorecen la conciliación de la vida familiar y laboral.
  • Participación en la gestión: La gestión participativa puede favorecer el rol de la mujer en la empresa incorporando sus puntos de vista, valores, inquietudes y necesidades.

 

¿Qué os llevó a optar por el modelo cooperativo para emprender? ¿Tuvo algo que ver con su gestión democrática?

Juani: Desde su gestación, los socios fundadores tuvieron muy presente que los principios cooperativos, como el esfuerzo solidario entre las personas socias y el contar con la opinión de todos a la hora de la toma de decisiones, debían existir para que la organización cuajara y siguiera hacia delante en el tiempo.

María del Mar: La adhesión voluntaria y abierta de los socios y socias, la gestión democrática, la participación económica de las personas socias, la educación, formación e información y el interés por la comunidad son los motivos que nos llevaron a tomar la decisión de hacer de nuestro proyecto profesional, nuestro proyecto de vida, una cooperativa.

El hecho de ser socias (propietarias) y trabajadoras (hacer lo que sabes hacer) era muy atractivo para el equipo. La propiedad y la gestión de la empresa es de los propios trabajadores. La motivación para el trabajo es mayor.

 

Las mujeres han trabajado realmente toda su vida, pero en muchos casos en una economía sumergida, sin estar dadas de alta y sin ningún tipo de seguridad laboral. ¿Puede el cooperativismo ayudar a acabar con esta economía sumergida y empoderar a las mujeres?

Juani: Claro. Las cooperativas son un instrumento válido para dar un cauce legal también a trabajos que se desarrollan en el ámbito de la económica sumergida, como sucede habitualmente en el sector de los cuidados. Las cooperativas son fáciles de crear, sin gastos notariales ni de constitución, sin capital social mínimo y que solo necesitan dos personas para iniciar el proyecto. Y no podemos olvidar que los valores con los que trabajamos en las cooperativas (democracia, igualdad, equidad, solidaridad), son valores que las mujeres tenemos presente en nuestro día a día, en todos los ámbitos de nuestra vida. Qué mejor modelo económico para el emprendimiento femenino, que el cooperativo.

María del Mar: Las Cooperativas de Trabajo ofrecen a las mujeres, sobre todo, a las de las zonas rurales, a las que trabajan en economía sumergida y a las que tienen bajos ingresos, importantes oportunidades de empleo, mejores medios de vida y acceso a recursos productivos y a servicios.

 

Tras compartir este rato de charla con Juani y María del Mar, deducimos de sus experiencias que las cooperativas pueden, sin duda, fomentar la igualdad en el ámbito laboral. Las cooperativas parten con ciertas ventajas sobre otras fórmulas empresariales gracias a sus principios y valores cooperativistas: gestión democrática, igualdad de oportunidades, adhesión voluntaria…

 

Pero, para conseguir una igualdad real, las cooperativas también tenemos que hacer un ejercicio de autocrítica y autocontrol, impulsar medidas y planes de igualdad en nuestras empresas y asegurarnos de que están funcionando.

 

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